¿Qué es el value investing?

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El concepto es muy sencillo: encontrar empresas que operan por debajo de su valor intrínseco.

Todo comenzó en los años ’30, cuando los profesores de Finanzas de la Universidad de Columbia, Benjamin Graham y David Dodd, comenzaron a delinear, para sus clases, lo que después se convertiría en un sistema. La cosa es así: el inversor busca  acciones con fundamentos sólidos considerando ingresos, dividendos, valor en libros y flujo de caja, y que se puedan estar vendiendo a un precio muy bajo, teniendo en cuenta su calidad.

¡Valor, no basura!

Antes de profundizar en la discusión de valoración de la inversión, dejemos claro lo siguiente: el value investing no significa sólo comprar cualquier acción a la baja con un precio que parezca “barato”. Los inversores tienen que profundizar su trabajo y estar seguros de que van a elegir una empresa que es barata dada su alta calidad.

Es importante distinguir la diferencia entre el valor de una empresa y una empresa que sólo tiene una cotización baja. Por ejemplo, la Compañía A ha negociado el último año a alrededor de 25 euros la acción, pero de pronto baja a 10 euros por acción. Esto no significa automáticamente que las acciones de esta empresa están baratas. Todo lo que sabemos es que el precio es más bajo de lo que era el año pasado. La caída del precio podría ser la respuesta del mercado a un problema importante de la empresa. Para que el precio sea una verdadera oportunidad, esta empresa debe contar con fundamentos lo suficientemente sanos como para demostrarnos que su valor es más que 10 euros.  El value investing siempre compara el precio actual con el valor intrínseco teórico de las acciones y no con el valor histórico.

Value Investing: Un método que funciona

Uno de los mayores inversores de todos los tiempos, Warren Buffett, ha demostrado que el value investing funciona: su estrategia llevó a las acciones de Berkshire Hathaway, su empresa matriz, de 12 dólares por acción en 1967 a 70.900 dólares en 2002, superando el rendimiento del S&P 500 alrededor del 13,02% de media anual. Aunque Buffett no se define estrictamente como un inversor de valor, muchas de sus inversiones más exitosas han sido sobre la base de estos principios.

Comprando un negocio, no una acción

Hay que destacar que la mentalidad del value investing ve a una acción como el vehículo por el cual una persona se convierte en propietario de una empresa. La ganancia de los inversores que utilizan este método se concreta mediante la inversión en empresas de calidad, no por la cotización. Debido a que su método consiste en determinar el valor intrínseco del activo, los inversores de valor no consideran los factores externos que afectan a una empresa, como la volatilidad del mercado o el día a día de las fluctuaciones bursátiles. Estos factores no son inherentes a la empresa, ya que no parecen tener ningún efecto sobre el valor de la misma en el largo plazo.

Contradicciones

Mientras que la hipótesis de mercados eficientes  afirma que los precios son siempre el reflejo de toda la información relacionada y, por lo tanto, están mostrando el valor intrínseco de las empresas, el value investing se basa en la premisa opuesta.

Los inversores de valor también están en desacuerdo con el principio de que un beta alto (también conocido como la volatilidad o desviación estándar) necesariamente se traduce en una inversión de riesgo. Una empresa con un valor intrínseco de 20 euros por acción, pero que cotiza a 15 euros sería, como sabemos, una inversión atractiva para los inversores de valor. Si el precio de la acción cae a 10 euros, tenemos un aumento en el beta, que convencionalmente representa un aumento del riesgo. Sin embargo, si el inversor de valor aún considera que el valor intrínseco es de 20 euros por acción, la mayor disminución del precio sería vista como una oportunidad mayor. Y como la oportunidad es mayor, menor es el riesgo. Un beta alto no asusta a los inversores de valor. Siempre y cuando se sientan seguros en su valor intrínseco, un aumento de la volatilidad a la baja puede ser beneficioso para la inversión.

Buscando acciones de valor

Ahora que tenemos una comprensión más acabada de lo que es el value investing, vamos a pasar a definir algunas de las cualidades de las acciones de valor.

Aspectos cualitativos:

  • ¿Dónde están las acciones de valor? En todas partes.
  • ¿En qué sectores? En cualquier industria o sector, incluida energía, banca o tecnología.
  • ¿En qué industrias están más a menudo? En cualquier lugar, pero por lo general se encuentran en las industrias que recientemente han caído por haber soportado tiempos difíciles que enfrentan actualmente una sobrerreacción del mercado por alguna noticia relacionada al corto plazo.
  • ¿Pueden ser empresas de valor aquellas que acaban de alcanzar nuevos mínimos? Definitivamente, aunque hay que volver a insistir en que lo barato no siempre está directamente relacionado al valor intrínseco de la firma. Una compañía que tiene doce meses de mínimos consecutivos o se encuentra en la mitad de su máximo en doce meses puede requerir una investigación mayor.

A continuación, una serie de parámetros que usan los inversores de valor como guías aproximadas para la selección de acciones. Tenga en cuenta que estas son guías generales y no reglas que haya que seguir a rajatabla.

  • El precio de la acción no debe ser mayor a dos tercios de valor intrínseco.
  • Observe las empresas con ratios precio/ganancia en el 10% inferior de todos los activos del mercado.
  • El ratio precio/ganancia con crecimiento (en inglés, PEG, que se obtiene dividiendo el ratio p/g por el crecimiento de sus ganancias proyectadas año-sobre-año) debe ser menor que uno.
  • El precio de la acción no debe ser mayor que el valor/libro.
  • Su deuda no debe ser mayor a los activos.
  • El activo circulante debe ser dos veces el pasivo circulante.
  • El rendimiento de los dividendos debe ser cuanto menos dos tercios el rendimiento de los bonos AAA de largo plazo.
  • El crecimiento de las ganancias debe ser de al menos un 7% anual compuesto durante los últimos diez años.

Contrariamente a la creencia popular, el value investing no se trata sólo de invertir en acciones con un bajo ratio p/g. Por ejemplo, si el promedio p/g de la industria de consultoría de tecnología es 20, si las acciones de una empresa de esa industria se negocia en quince veces sus ganancias, alguna alarma debería sonar en la cabeza de los inversores de valor.

Especificando aún más

Un método bien conocido y aceptado de la selección de acciones de valor es el método neto-neto, que establece que si una empresa comercializa dos terceras partes de sus activos corrientes, no es necesaria ninguna otra medida de seguridad. El razonamiento detrás de esto es simple: si una empresa está operando en este nivel, el comprador compra prácticamente todos los activos permanentes de la empresa (incluidos los bienes, equipos y demás) y los activos intangibles de la empresa vienen de gratis.

El margen de seguridad

El uso de un margen de seguridad adicional en el value investing, apunta a tomar un margen adicional para un eventual error en los cálculos en torno al valor intrínseco. Un inversor de valor puede estar bastante seguro de que una empresa tiene un valor intrínseco de 30 euros por acción. Pero en caso de que los cálculos sean un poco optimistas, crea un margen de seguridad/error usando como referencia 26 euros por acción. El inversor puede encontrar que en 15 euros la empresa sigue siendo una inversión atractiva o que en 24 euros ya no lo es tanto. Si el valor intrínseco de la acción es menor que el estimado por el inversor, el margen de seguridad podría ayudar a prevenirlo de pagar demasiado por la acción.

Conclusión

El método de valoración de inversiones no es tan entretenido como algunos otros estilos de inversión, ya que se basa en un estricto proceso de selección. Pero recuerde, ¡nada es aburrido cuando puede superar el 13% durante 40 años!

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