Dos pasos en falso que pueden desintegrar tu patrimonio

0

Es muy triste recibir un mensaje de una persona que me dice que ha perdido dinero invirtiendo. Aclaro que lo triste no es perder dinero, porque todos y sin excepción, cuando invertimos, hacemos malas inversiones y perdemos dinero en algún momento.

Lo realmente triste es leer el mensaje de un inversor devastado y desmoralizado ante una pérdida.

Porque lo complicado es recuperar a un inversor que ha perdido el rumbo. Que no sabe dónde está parado ni hacia dónde quiere ir.

Lamentablemente esta situación de desesperanza es muy común en los inversores individuales, y por eso acaban haciéndolo todo mal, perdiendo mucho dinero.

¿Qué quiere decir “hacerlo todo mal”?

Está relacionado con dos errores muy comunes. Dos errores que destruyen patrimonios.

Pero antes de compartir esos dos errores, leamos el mensaje que me envió ayer un inversor en esta situación extrema para ponernos en contexto:

“Hola Federico, te comento brevemente mi mala experiencia como inversor.

Me suscribí hace tiempo a algunos servicios de Inversor Global e hice mis primeros pasos en el mundo de las inversiones. 

Al tiempo de mi suscripción salió una recomendación que me interesó y comencé todas las gestiones para abrir una cuenta en un bróker.

Transferí 13.000 euros, que es lo que tenía disponible para invertir, y compré 2 acciones de las recomendadas a partes iguales. Una de las recomendaciones fue muy bien, pero luego perdió todas las ganancias. La otra nunca salió bien y me puse muy nervioso.

Veía que había perdido gran parte del capital invertido y me desesperé. Empecé a implementar pésimas estrategias, como comprar acciones que veía que estaban subiendo muchísimo y entonces compraba, para luego, al día siguiente, ver como la acción se desplomaba. 

O sea, hice todo lo que no se debe hacer. Eso es lo que he aprendido, pero me ha salido carísimo. Hoy solo me quedan 3.000 euros en la cuenta y la verdad no sé qué hacer.
Solo te pido si me podrás orientar un poco por lo menos para tratar de recuperar, aunque sea, parte de lo perdido. Gracias por tu tiempo y ojalá puedas darme una solución para salir un poco a flote.”

La verdad es que este lector lo hizo todo mal, desde el principio hasta el fin. Pero lo más triste es que los errores que cometió son muy comunes. Me animo a decir que buena parte del promedio del inversor individual, cuando comienza a invertir, comete los mismos errores.

Y como pierde dinero después decide no invertir nunca más.

Dice “las inversiones no son para mí, mejor me dedico a otra cosa”.

Ahora, a diferencia de la mayoría de los inversores, este inversor sí hizo dos cosas bien, que en parte le sirven para compensar estos errores.

La primera y muy importante es que él mismo se dio cuenta de que hizo algo mal. Esto, que puede parecer simple –asumir un grado de responsabilidad-, en la mayoría de los casos no ocurre.

Generalmente me echan la culpa a mí, o a la empresa, y nos dicen que enseño mal o que las inversiones que recomendamos son un desastre, para acabar en los más variados insultos.

Otros se enfadan con el mundo de las inversiones y llegan a la conclusión de que “la bolsa es una tómbola” que es “para unos pocos que tienen información” y se alejan de este mundo.

Este inversor no hizo nada de eso, asumió su grado de culpa, su equivocación. Y esto es fantástico. Es la primera parte de la solución.

Lo segundo que hizo bien es pedir ayuda. Enviar un email y pedir orientación.

Hoy me gustaría dejar claros los dos errores generales que los inversores cometen y destruyen sus patrimonios, para evitar que alguien más los cometa.

El primero está relacionado con “perseguir la inversión del momento” con el único objetivo de ganar mucho dinero, rápido y fácil. Y hacerlo sin mirar el riesgo, sin mirar lo que puede salir mal, sin un plan o un objetivo detrás más allá del objetivo de ganar dinero.

Esta es una fórmula que asegura el fracaso. Aunque parezca mentira no hay que invertir solo buscando ganar dinero “en la inversión del momento”. Hay que invertir para lograr un objetivo claro y cuantificable. Hay que invertir de acuerdo con un plan y una estrategia, donde cada operación es parte de la misma, no el fin en sí mismo.
El segundo error es que muy pocos inversores están diversificados. Al perseguir la mejor inversión del momento no se detienen ni un segundo a formar una cartera diversificada. No saben que todos los estudios académicos determinan que en el largo plazo no es importante en lo que inviertes.

Lo importante es cómo divides tu cartera entre las diferentes inversiones.

Te deseo un excelente fin de semana de inversiones.

Federico Tessore

Acerca del Autor

Director de Inversor Global. En su columna semanal, aborda la inversión de una manera didáctica, directa y clara para acompañar al inversor en la toma de decisiones.

Deja una respuesta: