Una estrategia para incrementar tus rendimientos

0

Hace unas semanas te expliqué cómo el hecho de invertir en acciones de Estados Unidos, a largo plazo, siempre es la mejor opción.

 
Hoy vamos a introducir una nueva dimensión a ese análisis.

¿Qué pasa con el resto de las acciones globales?

Por ejemplo, las acciones de empresas europeas y de los llamados Mercados Emergentes.

Un artículo del diario The Wall Street Journal que he leído esta mañana muestra de manera clara cómo se está empezando a dar un cambio en la tendencia de los mercados globales. Una tendencia que, como inversores individuales, todos podemos aprovechar.

Porque es probable que estemos entrando en una era donde las acciones globales empiecen a rendir más que las acciones de Estados Unidos…
De acuerdo con la empresa de análisis de mercado FactSet, el precio de las acciones estadounidenses medidas por el índice S&P 500 han crecido un 166% desde el comienzo del año 2009. En el mismo período, las acciones europeas y las acciones de mercados emergentes han crecido un 99% y un 74%, respectivamente.

A pesar de estos muy buenos retornos, parece que los inversores no están apostando más por las acciones norteamericanas, para salir hacia las de los mercados emergentes y las europeas a un ritmo muy veloz. Según el Wall Street Journal, durante siete semanas entre mediados de marzo hasta el 3 de mayo, los fondos de acciones norteamericanas dejaron 22.200 millones de dólares.

Mucho de ese dinero se está yendo a Europa. El dinero que está entrando a fondos de acciones europeas ha llegado a un máximo de los últimos cinco años, de acuerdo a un estudio de Thomson Reuters.

¿Qué hay detrás del cambio?

Primero, las acciones norteamericanas están caras. No sólo en términos absolutos sino también en términos relativos. Si las medimos por el índice Precio/Ganancias, las acciones de Estados Unidos están en 22 veces, 16 veces en Europa y 13 veces en los mercados emergentes, según Makena Capital.

Segundo, están apareciendo signos de que la economía europea se está recuperando después de una década sin crecimiento.

Los 19 países que forman parte de la zona del Euro han crecido un 0,5% durante el primer trimestre del año, lo qué anualizado significa un crecimiento del 1,8%.

Mientras que durante los últimos 5 años la economía norteamericana ha crecido un 1,4% anual promedio más que la economía europea, se espera que esa diferencia disminuya a un 0,6% a partir de este año.

Este cambio además tiene sentido si miramos la historia.

Para ver una diferencia tan grande entre los retornos de las acciones norteamericanas y europeas hay que remontarse al año 2002, cuando las primeras crecieron un 50% más que las últimas.

¿Qué pasó luego?

Las acciones europeas se dispararon creciendo un 172% desde mitad de 2003 hasta finales de 2007. Mientras que las acciones norteamericanas tuvieron un retorno del 74% en el mismo período.

¿Puede pasar lo mismo ahora?

Es probable. Nadie sabe exactamente cuándo, pero puede empezar a ocurrir.

La misma situación ocurre en los mercados emergentes.

El índice MSCI Emerging Markets creció un 8,6% durante el último año, el primer año positivo desde 2012. Pero tuvo un rendimiento menor que el S&P 500 durante los últimos cuatro años. El gráfico de abajo, de nuestros socios de Stansberry Research de Estados Unidos, muestra esta situación en forma clara:

f1

Mientras que los mercados emergentes no han tenido retornos desde el 2011, las acciones norteamericanas han crecido un 125%.

De nuevo, ¿puede mantenerse esta tendencia para siempre? Lo más probable es que no.

¿Y qué implica todo esto al inversor individual?

Es muy difícil acertar en la tendencia de cada mercado mundial. Es decir, saber cuándo el mercado norteamericano va a terminar de crecer más que el resto, saber cuándo va a empezar el europeo, por ejemplo. Más que difícil, es imposible.

Pero eso no quita que no se puedan ver tendencias, datos concretos y que de esta manera podamos adaptar nuestras carteras de cara a estos hechos. Por ejemplo, no estaría mal que un inversor redujera el porcentaje que le dedica a las acciones norteamericanas para incrementar su participación en las acciones europeas y de mercados emergentes.

Estamos hablando de movimientos pequeños en la cartera. Pero movimientos que a largo plazo pueden ayudar a lograr una mayor tasa de rentabilidad y, por lo tanto, a que tu número mágico sea una realidad antes que lo proyectado.

Te deseo un excelente viernes de inversiones,

Federico Tessore

Director de Inversor Global

Compartir Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0Share on Google+0Email this to someone

Acerca del Autor

Federico Tessore

Director de Inversor Global. En su columna semanal, aborda la inversión de una manera didáctica, directa y clara para acompañar al inversor en la toma de decisiones.