Gane con el inminente pinchazo de la burbuja de deuda

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Con sus políticas agresivas, los bancos centrales han incrementado enormemente el tamaño de sus balances. Sin embargo, en muy poco tiempo se verán obligados a reducir el tamaño de estos, desatando imprevisibles consecuencias para el inversor.

El balance de los bancos centrales de los países avanzados presenta unos niveles muy elevados, con los consiguientes riesgos de convertirse en insostenible, sobre todo en una situación de expansión económica como la que está experimentando el mundo desarrollado en estos momentos.

Los bancos centrales emprendieron una senda de políticas expansivas muy agresiva tras la crisis financiera de 2008, con el objetivo de mejorar las condiciones económicas y financieras y mejorar la situación de liquidez en los mercados internacionales. El resultado fue una bajada a niveles históricamente bajos de los tipos de interés y una compra masiva de activos financieros, lo que se tradujo en un aumento del tamaño del balance de los bancos centrales.

Gráfico 1: Tamaño del balance de los bancos centrales más importantes en relación al PIB (%)

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Fuente: Elaboración propia a partir de datos de los bancos centrales y FMI

Actualmente, la economía mundial presenta un sesgo alcista, en gran medida explicado por la mejora de las condiciones en el sector manufacturero y de comercio internacional, y las políticas expansivas de China y expectativas de políticas reflacionistas llevadas a cabo por la administración Trump en EE.UU.

Bajo estas favorables condiciones, y bajo un contexto de cada vez mayor inflación, las políticas de los bancos centrales están injustificadas y su credibilidad queda cada vez más en entredicho. Así las cosas, la presión es cada vez mayor para que los bancos centrales retiren sus programas de estímulo en primer lugar y reduzcan el elevado tamaño de sus activos en segundo lugar.

En este sentido, miembros importantes del Comité Federal de Mercado Abierto de la Reserva Federal –el órgano que decide la política monetaria en EE.UU. – se han mostrado favorables a reducir el tamaño de su balance, como por ejemplo Stanley Fischer, y comenzar a vender sus activos de forma gradual a final de año. Por su parte, el Banco Central Europeo, con toda probabilidad comenzará durante este año a retirar sus estímulos y durante el año próximo a subir los tipos de interés. No mucho más tarde se esperará que también comience a vender los activos, con el objetivo de reducir el enorme balance que presenta.

¿Qué implicaciones tiene este panorama para el inversor europeo? En primer lugar, debemos saber los efectos que tuvo la compra masiva de activos por los bancos centrales. Los bancos centrales provocaron la distorsión de los mercados de deuda al convertirse en uno de los compradores principales de la deuda soberana. Esto llevó a incrementar el precio de dichos activos y a reducir el rendimiento de dichos activos, provocando una burbuja de activos y llevando a tipos de interés incluso negativos.

Cuando los bancos centrales comiencen a deshacerse de dichos activos, habrá cada vez menor demanda de activos financieros (principalmente deuda pública) y mayor oferta de los mismos: el precio se reducirá enormemente y el rendimiento subirá enormemente. Esto, a su vez, provocará que la liquidez sea cada vez más escasa y las condiciones de financiación sean más complicadas, al aumentar prácticamente todos los tipos de interés en consecuencia, haciendo más atractivo el ahorro y menos atractivo el endeudamiento. En una palabra: el fin de la burbuja de la deuda.

¿Qué formas tiene un inversor, por tanto, de aprovechar el fin de la burbuja de deuda?

En primer lugar, la deuda bajará de precio una vez que la burbuja se desinfle, por lo que está totalmente fuera de recomendación la compra de cualquier activo de deuda en estos momentos. Todo lo contrario: a ser posible, es recomendable, comprar ETF inversos de deuda que permitan ganancias a medida que el precio de la deuda baja.

En segundo lugar, los tipos de interés subirán, por lo que, una vez que la burbuja ha implosionado, es recomendable comprar activos financieros de deuda que otorgen tipos de interés relativamente elevados.

En tercer lugar, una recomendación muy importante es que aquellos inversores que tengan deuda pendiente que la liquiden lo antes posible e intenten crear una posición acreedora en su patrimonio en lugar de deudora. La deuda ahora es barata, pero una vez termine la borrachera crediticia, se hará más cara y liquidarla en un momento tardío puede ser un gran error. Y al contrario: el ahorro dará más rédito tras la implosión de la burbuja de deuda, por lo que crearse un colchón de liquidez en los momentos previos puede ser una decisión realmente inteligente.

Saludos,

Antonio Vegas

Inversor Global España

 

 

 

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Acerca del Autor

Inversor Global

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