El exitoso -y devastador- misil financiero de Corea del Norte

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El pasado miércoles 5 de abril tuve el honor de dar una clase magistral sobre Guerra Financiera para los alumnos del Army War College, la institución educativa más importante del Ejército de Estados Unidos.

El Army War College, ubicado en Pennsylvania, no es una universidad común. La mayoría de sus estudiantes son coroneles, tenientes o capitanes que están estudiando para escalar a puestos de liderazgo militar.

Todos los asistentes a mi clase estaban ahí como parte del Programa Avanzado de Artes Estratégicas (PAAS) que consiste en entrenar al Ejército en planificación táctica y estrategias de guerra.

Los alumnos me hicieron muchas preguntas, todas específicas e interesantes, pero un tema se repitió más que ningún otro: Corea del Norte.

La mayoría de los presentes pensaba que Corea del Norte era un país demasiado pobre o aislado como parar operar en los grandes mercados. Un enemigo menos de quién preocuparse en la Guerra Financiera.

Para su sorpresa, estaban equivocados.

Es verdad. Corea del Norte es un país con una población muy pobre, pero eso no es por falta de dinero.

La precariedad del país se debe a que el gobierno de los Kim ha privilegiado históricamente usar sus recursos en su programa armamentista nuclear.

Las Agencias de Inteligencia de Estados Unidos han calculado que, para su última prueba nuclear, Corea del Norte ha gastado cerca de US $1.000 millones.

Para un país con muy pocos recursos y un mercado internacional reducido, eso es demasiado dinero, ¿de dónde lo ha sacado?

De fuentes ilegales, como la venta de armas a Irán.

Para entender la economía internacional del régimen de los Kim, hay que pensarlo como una Mafia con diversas líneas de negocio criminal: drogas, armas, apuestas y robos a mano armada.

Norcorea también se especializa en tácticas de falsificación de dinero.

Hace algunos años, la policía internacional descubrió que desde Pyonyang se estaban produciendo las llamadas “super notas”: billetes de 50 y 100 de dólares tan cuidadosamente copiados que incluso la CIA fue engañada en un principio.

Por si fuera poco, la dictadura de los Kim también se ha perfeccionado en los ciber crímenes.

El año pasado, 81 millones de dólares correspondientes a las reservas en dólares del pequeño Bangladesh -guardadas en bancos norteamericanos- fueron misteriosamente robados por hackers…y todas las pruebas recopiladas hasta ahora apuntan hacia Corea del Norte y su servicio de inteligencia.

Entonces, Corea del Norte tiene formas sucias de conseguir dinero.

Pero, ¿cómo puede recolectarlo si el país está bloqueado del sistema bancario mundial hace años, por sanciones aplicadas por Estados Unidos?

Con la ayuda de los bancos chinos y rusos.

Existe un resquicio legal llamado “Relaciones de correspondencia bancaria”. Gracias a esto, Corea del Norte puede tener cuentas en el sistema financiero ruso o chino, y operar desde ambos países como un cliente privado más.

Y Estados Unidos tiene poco que hacer al respecto. Si decide perseguir a Rusia o China por su ayuda a los Kim, las tensiones entre las tres potencias escalarían a un punto que desestabilizaría al mundo entero.

Finalmente, Corea del Norte es uno de los países con la mayor reserva de oro del mundo, en proporción al tamaño de su economía.

La razón es sencilla:

Para comprar petróleo o especies, pagar en dólares es lo más conveniente…

…Pero cuando tu carro de compras consiste en uranio enriquecido o misiles balísticos, el oro es el patrón ideal. Al ser físico y no digital, sus transacciones no quedan registradas ni pueden ser investigadas.

Esta es una práctica común en el grupo de países que yo he denominado como “Eje del Oro” -Rusia, China, Irán y Turquía. Estos países están acumulando oro a un ritmo frenético para fortalecer su armamento o trabajar planes nucleares secretos.

Dentro de ese “Eje del Oro”, Corea del Norte es un miembro pequeño, pero que gana más poder cada día.

Ahora bien, desde un punto de vista objetivo, la estrategia financiera de Pyonyang es brillante. Los Kim están enriqueciendo su economía y fortaleciendo su armamento en frente de nuestros ojos, pero de tal manera que las manos de Occidente están atadas para detenerlos.

Esta es información clasificada que los medios jamás cubrirán. Y la razón es sencilla: tienen medio de generar pánico en la población y reconocer que Kim Jong Un está siendo más astuto que EEUU.

Corea del Norte está en medio de la guerra en los mercados y gracias a su táctica sucia pero efectiva, está ganando en varios frentes estratégicos con tranquilidad.

Ésta es su verdadera victoria. Comparado con su impensado dominio en el campo de batalla financiero, un lanzamiento fallido de misil es sólo un pequeño contratiempo.

Un saludo,

Jim Rickards

Para El Inversor Diario

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Acerca del Autor

Jim Rickards

Jim Rickards acumula más de 35 años de experiencia trabajando en banca de inversión en Wall Street. Sus libros “Currency Wars” y “The Death of Money” han copado las listas de los más vendidos del New York Times y actualmente es el editor de Strategic Intelligence, un newsletter sobre finanzas líder en Estados Unidos.