¿Cómo afectaría a España una recesión en China?

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Le sorprendería la alta probabilidad que existe de que explote una recesión financiera en China, cuya economía es una de las que más importancia tiene en el mundo. ¿Qué impacto puede tener dicho evento para el inversor español?

La economía china ya ha dado numerosos avisos de que una crisis financiera puede estar cerca. En junio de 2013, los tipos interbancarios se dispararon y el Banco central se vio obligado a inyectar más liquidez en el sistema bancario. En verano de 2015, en menos de un mes, la bolsa de Shanghai perdió más del 30% de su valor. El 25 de agosto el índice bajo un 8.49%. El 4 y el 7 de enero el mercado cerró después de perder más de un 7% en menos de 30 minutos.

En todos los casos, el gobierno chino inyectó más liquidez en el mercado y restringió la libertad económica (prohibiendo las posiciones cortas, obligando a fondos de inversión comprar acciones, dando fondos para financiar compra de acciones, estableció prohibiciones de venta de acciones, etc.), aplazando la solución. Pero, ¿qué le ocurrirá al inversor español cuando dichos problemas terminen aflorando?

China es una de las economías más endeudadas del mundo para su nivel de desarrollo, como puede observarse en la evolución de su deuda mostrada en el gráfico de abajo, alcanzando más del 250% del PIB en el año 2015. Además, el gobierno de China controla casi la totalidad de su sistema financiero e impone un rígido control de capitales. China también presenta claros signos de una burbuja inmobiliaria sin precedentes. Por si todo esto fuera poco, los estrictos controles financiaros del gobierno chino han provocado la aparición de un sistema financiero en la sombra, con elevadísimos niveles de riesgo.

Como observamos en el gráfico de abajo, la mayor parte de la deuda en China proviene del sector empresarial, más en concreto de las empresas estatales (las conocidas SOEs). Su deuda ha ido creciendo vertiginosamente y muchas de ellas no consiguen devolver los créditos al sistema financiero, peligrando la estabilidad financiera del país.

Deuda total de China por agente económico

Fuente: Banco Central de la República Popular de China

Fuente: Banco Central de la República Popular de China

Un desequilibrio en una de las economías más grandes del mundo podría causar estragos en toda la economía mundial, por lo que a todo inversor sagaz le convendría analizar las posibles repercusiones, a fin de minimizar su impacto cuando dicho evento se materialice. Es más, tan sólo la expectativa de que el crecimiento económico en China se esté reduciendo ya tiene un impacto muy negativo sobre la confianza inversora y empresarial internacional. Ahora bien, ¿cómo se podrían materializar dichos efectos negativos sobre la economía española?

En primer lugar, una recesión financiera en China tendría consecuencias principalmente a través del comercio internacional. A diferencia de la crisis financiera de 2008, es muy poco probable que una recesión en China se transmita a través del sistema financiero, ya que su sistema financiero está prácticamente desconectado del extranjero. Con gran probabilidad, la moneda china se depreciaría como ya ocurrió en Agosto de 2015, al tiempo que la capacidad exportadora e importadora de China se deteriora, lastrando el crecimiento económico mundial. Asimismo, la demanda de materias primas se reducirá enormemente, lastrando a los países exportadores de las mismas, principalmente América Latina. Este hecho, a su vez, dañará a las empresas españolas con exposición a dicho mercado.

Un menor crecimiento económico mundial, supone un varapalo para la mayoría de los países avanzados. Es decir, los efectos de dicha recesión serían elevados, pero no se sentirían de forma inmediata ya que el canal de transmisión sería más económico que financiero. Ojo, esto no quiere decir que las bolsas mundiales no caigan una vez que se ponga de manifiesto una crisis en China, pues los mercados tienden a descontar todos los efectos económicos con antelación.

En segundo lugar, España no es una de las economías con mayor interconexión con China, así que los efectos de una recesión China en nuestro país serían más reducidos que en otras economías. China es el undécimo país al que exportamos y es el tercero desde donde importamos. Además, Europa sólo recibe un 6% de la inversión extranjera china, y España es el undécimo país europeo receptor de inversión China, por detrás de Rumanía. Sin embargo, como puede observarse en el gráfico de abajo, otros países europeos como Alemania exportan mucho más a China, y  un deterioro de Alemania terminaría afectando a España, uno de sus grandes socios comerciales.

Principales socios comerciales europeos con China (Importaciones y Exportaciones) en 2016

Fuente: Eurostat

Fuente: Eurostat

En tercer lugar, a pesar de que los efectos de una recesión en China sobre la economía española no sean tan inmediatos y de menor magnitud que en otros países, lo cierto es que una vez que exista una recesión económica en China, la confianza económica en la economía mundial se verá perjudicada, afectando a la inversión mundial y por tanto a la inversión en España. Dicha desconfianza inversora dispararía la aversión al riesgo y la prima de riesgo española aumentaría notablemente. No cabe duda de que una recesión económica en China dañará las previsiones económicas de la mayoría de los países, dado el amplio nivel de interconexión de la economía mundial.

Así que, ¿cuáles serían las recomendaciones para un inversor español de cara a una más que probable recesión en China? Lo primero sería analizar las compañías españolas o europeas con mayor exposición a China en particular y a Asia en general, pues es la región más vulnerable a una recesión en China. Puede a veces sorprendernos la exposición al mercado asiático de algunas empresas. También habría que analizar la exposición de las empresas españolas o europeas a América Latina, que sería uno de los mercados más perjudicados debido a las importantes inversiones que destina el gigante asiático en la región. Una vez realizado dicho análisis, el inversor debería crear su cartera teniendo en cuenta dichas consideraciones.

Un buen análisis de la exposición de nuestra cartera hacia el mercado asiático no podrá hacernos inmunes a una recesión en China, pero si nos ayudará a mitigar sus efectos en una elevada proporción.

Para los inversores más arriesgados, también existe la posibilidad de ganar dinero una vez que se produzca una crisis. Dicho método consistiría en ponerse corto en empresas de China más expuestas al riesgo financiero y más sobrevaloradas, que coticen en el mercado de Hong Kong y sean accesibles al inversor extranjero. Una forma sencilla sería la compra de productos ETF apalancados e inversos, introducidos en diciembre de 2016, que cotizan de forma inversa a los índices en Hong Kong (más información).

No obstante, recuerde que en el caso de China, una gran cantidad de empresas financieras importantes son estatales y la mayoría de su capital no es accesible al inversor extranjero, por lo que la exposición al mercado chino debe ser a través de Hong Kong.

Otra variante más compleja consistiría en la compra de “opciones puts” sobre dichas acciones. Una vez que la cotización baje, las opciones puts comenzarán a dar cada vez mayores beneficios. No obstante, debe saber que predecir el momento exacto es una ardua tarea, sobre todo teniendo en cuenta que las autoridades de China todavía pueden alargar aún más las distorsiones financieras al disponer de un rígido control de capital.

Saludos,

Antonio Vegas

Inversor Global España

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Inversor Global

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