Víctimas de las apariencias políticas

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La batalla entre los dos principales partidos políticos del país se ha reanudado tras unos pocos meses de entendimiento. Descubra a continuación qué supondrá esto para el empleo en España y sobre todo para los más jóvenes.

Desde que el Partido Socialista permitiera la investidura de Mariano Rajoy el pasado 29 de octubre, esta formación se encuentra en una situación muy incómoda a la hora de justificar ante sus votantes su permisividad a un Gobierno liderado por el Partido Popular.

Recientemente la prensa se ha hecho eco de la sorprendente sintonía que rige las relaciones entre dos partidos –el Partido Popular y el Partido Socialista- que hasta ahora han sido siempre antagónicos.

Dentro del propio Partido Socialista hay muchas voces que muestran un rechazo total al entendimiento actual entre la formación de centro-izquierda y el Partido Popular. Del “no es no” se ha pasado al entendimiento entre los Hernandos, los dos portavoces de los dos grandes partidos en el Congreso de los Diputados.

Para calmar a este sector del partido, el PSOE necesita plantar batalla al Partido Popular en algún aspecto y, al menos, aparentar que el entendimiento entre las dos fuerzas hasta ahora antagónicas no es total y evitar que este entendimiento refuerce a Podemos, el gran rival del PSOE por atraer el numeroso voto de izquierda.

La decisión por parte de la gestora del PSOE sobre donde plantar un acérrimo enfrentamiento con el PP que soliviante los ánimos dentro del partido ya está tomada: el PSOE ha decidido desarmar la reforma laboral punto por punto y volver a 2011 con la colaboración explícita de Podemos y nacionalistas, y tácita de Ciudadanos.

Al hacer balance de la reforma laboral, hay que constatar que desde que se aprobó el desempleo en España ha caído en más de un millón de personas. Puede ver la evolución del paro en el gráfico a continuación.

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Si bien, como decíamos, es indiscutible que con la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Mariano Rajoy se crea más empleo, el debate se centra en la calidad del empleo y ahí es donde la oposición encuentra apoyo para oponerse a la reforma laboral del Partido Popular.

Desde la oposición argumentan que la precariedad laboral es mayor hoy que hace cinco años. Esto no solo es incorrecto, si no que nos desvía del debate que de verdad deberíamos plantearnos: la existencia de dos clases –una privilegiada y otra perjudicada- por un mercado laboral que, en rigidez, apenas se ha visto alterado desde los tiempos de la dictadura de Franco.

Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), 9 de cada 10 nuevos contratos que se firman son temporales. Sin embargo, el 80 por ciento de los contratos en vigor son indefinidos. Esto se justifica porque cuando se destruye empleo, como ha ocurrido recientemente en España, los primeros en perder su trabajo son aquellos que tienen contratos temporales o que menos tiempo llevan trabajando.

Esta protección del trabajador que tanto se empeñan en defender desde la oposición y sindicatos encuentra su principal apoyo en el electorado más joven, que tradicionalmente vota a opciones políticas de izquierda.

Resulta algo paradójico, pues la dualidad en el mercado laboral beneficia a los que llevan más tiempo en su puesto de trabajo y perjudica a los jóvenes que se inician en el mercado laboral y que sufren tasas de desempleo juvenil superiores al 40 por ciento.

La reforma laboral impulsada por el Gobierno y que ahora tiene los días contados iba en la buena dirección pero fue demasiado tímida en su alcance, lo que impidió que esta marcada dualidad se atenuara.

Si, como parece inevitable, estamos encaminados a la derogación paulatina de la reforma laboral y por tanto a una mayor rigidez en este mercado, la discriminación que sufren los más jóvenes y aquellos que cuentan con contratos temporales no solo se va a mantener, si no que se va a agravar.

Los cambios en la normativa laboral servirán para que aquellos que llevan décadas en su puesto de trabajo se apoltronen sin importar criterios de eficiencia o preparación. Y todo esto con el apoyo de los más jóvenes que dan su voto a los partidos políticos que defienden y promueven la discriminación laboral de los propios jóvenes.

Un cordial saludo,

Alberto Redondo

Inversor Global España

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Acerca del Autor

Alberto Redondo

Alberto Redondo es el editor de Inversor Global en España. En su blog podrás descubrir todo sobre la economía y las finanzas en España. Además recibirás consejos sobre cómo sortear la crisis y construir tu cartera de inversiones con éxito.