Twitter arruinó a un amigo

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La red social del pajarito es una de las más exitosas a la hora de captar usuarios, tiene más de 320 millones. ¿Pero qué pensarías si te dijera que no sabe traducirlo a dólares? No todavía…

 

Ayer estaba a punto de salir de la oficina, cuando mi secretaria me avisó de que tenía una llamada urgente de un amigo. En un primer momento me preocupé, temí lo peor…

Era un viejo amigo, Michael, con quien solía jugar al tenis en mi primer año en Estados Unidos. Estaba desesperado. Me pedía que nos reuniéramos. Estaba realmente muy angustiado.

Minutos después nos vimos para tomar un café en un tradicional bar sobre Lincoln Road. Su cara devastada lo decía todo, estaba muy nervioso así que no tardé en preguntarle qué le ocurría.

Su respuesta fue la peor que hubiera querido escuchar: “Estoy perdiendo casi todo mi dinero, no sé qué hacer, compré acciones de Twitter y sólo veo mis ahorros desangrarse”.

En ese momento, por la rabia, casi me levanto de la mesa. Recordé que en diciembre de 2013 habíamos mantenido una extensa conversación al respecto, con motivo del furor que había por la salida a Bolsa de Twitter.

Michael es un fanático de la red del pájaro desde el minuto uno. Lo reconozco, yo también y puedes seguirme en @fedetesso. Pero más fanático soy de ver crecer mi dinero.

En aquella época él quería invertir en la flamante acción que, algunos decían, haría multiplicar su capital en poco tiempo.

En ese momento le aconsejé que no lo hiciera porque la compañía no había demostrado que podía hacerle millonario, como auguraban, vaya uno a saber con qué fundamentos.

Como había notado que estaba muy enfervorizado por convertirse en accionista de Twitter, ese día le reiteré varias veces que esperara un poco, que tuviera paciencia y no comprara promesas que carecían de fundamento.

¡Millones de usuarios no equivalen a millones de dólares!

 

Un error fatal

Pese a mis advertencias, y a la confianza que nos tenemos, se dejó llevar por su impulso y fanatismo, por el corazón y no por la mente.

Por eso mi rabia ahora. No podía creer que se hubiera cegado tanto tras la charla que habíamos mantenido y que ahora viniera compungido en busca de un milagro.

Claramente, la desolación de Michael tenía motivos, había comprado las acciones de Twitter a 59 dólares -en los primeros días de diciembre de 2013- y acaban de cerrar a menos de 15 dólares.

¡Había perdido casi el 80% de su fortuna en poco más de dos años!

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El caso de Twitter no es el primero de una interesante compañía con millones de usuarios que no logra generar beneficios ni ser sostenible.

Tarde o temprano, el mercado y sus accionistas quieren resultados, no caerle bien a la sociedad como empresa. La paciencia tiene un claro límite: las pérdidas.

¡Estamos en el juego de hacer dinero! No lo olvidemos…

 

Twitter no está sola…

El fabricante de cámaras digitales GoPro es otro caso de una compañía tecnológica que no ha logrado plasmar en resultados todo lo esperado.

Hace pocos días anunció que sus ganancias se desplomaron más de un 70% en 2015. Además, en el cuarto trimestre registró cuantiosas pérdidas. Sus acciones llegaron a cotizar a más de 90 dólares hace un año y medio y hoy apenas valen 10 dólares.

Gracias a Dios, Michael no es un fanático de la fotografía…

LinkedIn es otra empresa que vive una situación dura. Hace menos de tres meses cotizaba a más de 250 dólares y hoy está en los 100 dólares. Se desplomó un 60% en sólo un trimestre.

¿El motivo? Sus pérdidas contables se multiplicaron por 10 en apenas un año.

No voy a aburrirte enumerando la interminable lista de ejemplos.

Ya entendiste lo que quiero decir…

 

El próximo vuelo del pájaro azul

Ahora Twitter dejó de ser la mimada para estar en el ojo de la tormenta.

Su desafío más urgente es lograr rentabilidad. Para eso la compañía decidió volver a colocar como CEO a Jack Dorsey, uno de sus fundadores que había sido desplazado del mando.

Algunos resultados parecen comenzar a verse: en el último trimestre del 2015, Twitter reportó ventas (publicidad) por 710 millones de dólares, un incremento del 48% frente al mismo periodo del año pasado.

Además, redujo las pérdidas anuales a 521 millones de dólares, respecto de los 577 millones de dólares de 2014.

No obstante, insisto: ¡siguen siendo pérdidas!

Vas a entender mejor este campo minado, al ver los siguientes cuadros.

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Pero lograr rentabilidad no es el único desafío de la compañía. Ahora también se detuvo el crecimiento de su cantidad de usuarios, tema no menor.

Mi recomendación para ti: quizás te tiente mucho el bajo valor que tienen las acciones hoy, quizás te parezcan una ganga, como una vez le pasó a Michael…

Pero el futuro de la compañía aún es muy incierto y sigue estando comprometido. Si bien aparecieron tenues señales alentadoras, es imposible asegurar la viabilidad económica de la compañía. No hoy, no con estos datos.

Te repito hoy el consejo que le di a mi amigo en 2013: No inviertas en Twitter.

Mientras, mucha paciencia, sigue analizando la evolución de la empresa, infórmate sobre la generación de ganancias de la compañía. Espera el momento adecuado.

¡Un precio tan tentador puede resultar muy caro si en unos meses Dorsey no logra tener éxito!

Monetizar millones de usuarios no es tarea sencilla.

Si no me crees, pregúntale a Michael…

Te deseo un excelente fin de semana y excelentes inversiones,

Federico Tessore

Miami, Estados Unidos

Acerca del Autor

Director de Inversor Global. En su columna semanal, aborda la inversión de una manera didáctica, directa y clara para acompañar al inversor en la toma de decisiones.

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