Lo único que necesitas para hacerte millonario

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A los aspirantes a millonarios les gusta creer que es posible lograr un cambio de mentalidad que los transformará, de forma instantánea, de vagos a máquinas humanas generadoras de dinero. La cosa no es tan simple, y te explicaré por qué.

 

¿Sabes qué es lo que sucede Mark? No tengo tu actitud”, me aseguró Jeff, un gran amigo. “Es decir, no poseo la mentalidad de alguien que puede generar mucho dinero”, prosiguió.

“A ver, dime una cosa, ¿tú quieres ganar mucho dinero?”, le pregunté.

“Eso es lo más triste de todo”, me dijo sonriendo con ironía. “Sí, quiero. Lo deseo con desesperación”.

“Bueno, eso tiene solución”, le contesté. “Y, aunque no lo creas, es mucho más simple de lo que imaginas. ¿Jeff, por qué no te olvidas de tu actitud y te centras en tu comportamiento?”.

“¿A qué te refieres?”, quiso saber, perplejo.

“¿Por qué no empiezas a pensar en “por qué no puedes ganar mucho dinero” y haces algo para lograrlo?”.

Se quedó mirándome, pensativo. Segundos más tarde, retomó la conversación con otra pregunta: “¿Cómo qué?”, pronunció con curiosidad.

De inmediato le di un pedazo de papel y un lápiz. “Empieza a escribir cuánto te gustaría cobrar en 20 años”. Es un ejercicio que pocas personas conocen y funciona a la perfección en casos como éste.

Jeff me siguió el juego sin rechistar.

“Ahora”, dije, “pasemos a cosas relevantes y hablemos acerca de cómo podemos llegar a ese número, año tras año. Va a ser una ardua tarea, pero se puede realizar con perseverancia e inteligencia. Tómate el tiempo que necesites para analizar esa situación”.

Jeff se sentó en la mesa de la cocina de mi casa. Le dejé realizando este pequeño encargo mientras salí al patio a terminar de cortar el césped. Mientras lo hacía miraba a mi amigo, que escribía tan concentrado como emocionado. Podía notarlo en su rostro y en la forma en que agarraba el lápiz. Estaba feliz, radiante, como un niño con un juguete nuevo.

Aproximadamente una hora después me llamó y revisamos su texto. Me asombró porque había ido mucho más allá de lo que yo le había pedido. De hecho, Jeff ya tenía objetivos concretos de patrimonio para los siguientes 20 años.

¿Lo mejor de todo? Su meta para ese año era alcanzable al cien por cien. Estaba muy motivado. El juego que le había propuesto estaba siendo un éxito.

“¡Esto es genial!”, dijo con una gran sonrisa que le iluminaba el rostro.

“¿Y bien? ¿Qué piensas? ¿Cómo te sientes ahora que puedes visualizar tus objetivos”, quise saber.

“Creo que lo puedo lograr Mark. Esto es asombroso. Gracias.”

Moraleja: La actitud puede cambiar el comportamiento, pero es mucho más común que sea el comportamiento el que cambie la actitud.

En otras palabras: hacerse rico no depende tanto de si eres una persona positiva o negativa, sino de si te mueves, te pones en marcha y actúas… o no.

No conozco a ninguna persona que prospere que viva paralizada.

¿Cuál es el problema con este asunto y por qué escribo sobre esta temática?

Porque hay mucha desinformación respecto a este tema en la industria de las finanzas personales.

A los aspirantes a millonarios les gusta creer que es posible lograr un cambio de mentalidad que los transformará, de forma instantánea, de vagos a máquinas humanas generadoras de dinero.

“El cambio está en algún lugar de tu cerebro”, sostienen estos autores. “Encuéntralo, actívalo y el resto es simple”.

No me malinterpretes, por favor. Sí, es fácil hacerse rico. Yo lo creo fervientemente. Pero si sólo estás dispuesto a pensar en hacerte rico, te vas a llevar una desilusión enorme.

Es posible que no te guste lo que te estoy diciendo, pero tienes que escucharme. Confía en mí. Sé de lo que hablo.

No estoy diciendo que no creo en el pensamiento positivo. De hecho, creo que te puede ayudar de muchas formas.

Cuando me lavo los dientes por la mañana, me sonrío a mí mismo por lo menos una docena de veces para darme energía y ponerme en ritmo de producción. Y cuando voy a dar una charla, voy a participar en un debate o voy a hacer una presentación, uso la visualización para prepararme mentalmente para tener una buena actuación.

Sin embargo, esas cosas no me van a convertir en un magnate.

Para desarrollar el poder de generar riqueza, tienes que tomar ciertas medidas específicas y, cada vez que las tomes, sentirás un gran cambio dentro de ti.

Eso es lo que realmente necesitas, cambiar tus hábitos y tu comportamiento.

Esa es la clave para ser millonario y para conseguir todo lo que te propongas en la vida.

“Ponte en movimiento y vas a ver cómo todo mejora enseguida”.

Es un consejo simple pero créeme, es uno de los más importantes que te van a dar en toda tu vida.

Sinceramente,

Mark.

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Acerca del Autor

Mark Ford

Columnista exclusivo de Inversor Global. Autor de más de 12 libros, es una de las personas que, sin educación formal sobre finanzas y desde abajo, supo hacer una fortuna.